domingo, 2 de agosto de 2009

El genio loco

Corría el año 1695. El maestro escultor granadino, José de Mora, había recibido un encargo de los Monjes de Francisco de Caracciolo, en el cual debía realizar una talla de un crucificado. Le inspiración no le llegaba y se encontraba un tanto aturdido...

Vivía en el barrio del Albayzín y cerca de él vivía un hombre solitaro, que no tenía más en el mundo que a José. Un día el escultor fue a visitarlo y lo encontró muerto, parecía que desde hace ya algunas horas. En ese momento José se llenó de pena y a la vez quedó inspirado.

Camuflado con la oscuridad de la noche, llevó al cadáver hasta su casa y con unos clavos, lo puso en la pared, como si hubiera sido crucificado. Tomó un bloque de madera y sus herramientas y comenzó a tallar.

Cuando terminó el crucificado, tras varios días y varias noches, lo tumbó, lo cubrió con una sábana y besó su pié diciendo: "Tu eres el Dios verdadero". En ese momento la puerta de su casa era echada abajo.

Los vecinos habían alertado a las autoridades por el olor de la putrefacción del cadáver... y tomaron a partir de entonces a Mora por loco... tallo así una de las grandes imágenes de la imaginería andaluza, tal vez española... he aquí la historia de Jesús, el de la Expiración, el que después sería de la Salvación y más tarde, de la Misericordia... el que pasea por mi Granada, con el nombre de... "SILENCIO"


Por: cofradeengranada

5 comentarios:

BITÁCORA SANJUANERA dijo...

Pues no me sabía yo esta leyenda o "parte de la historia" (como se le quiera llamar). Me has sorprendido jejejeje!!!

SALUDos y bss.

Francisco J dijo...

Sabes que tengo conocidos de influencia y mira que buen relato consegui ayer mismo.

jose dijo...

yo si la conocía, increible verdad?. A unos los han llamado locos, otros han conocido la carcel. Lo que ahora todo el mundo no duda es que eran unos genios. A ver si algún día te paso unos datos y haces un artículo de otro de los que para mí ha sido uno de los más grandes contemporaneos. Luis Ortega Brú, que fué un gran autodidacta y al cual no pueden atribuir, sabemos ya quien, una cruz de guía de escaso valor artístco. Seguro que si él hubiese hecho esa cruz de guía hubiese sacado otra gran obra como ya hizo. Un saludo

Cofrade en Granada dijo...

Que calidad que calidad.. ¿quién te habrá pasado esta historia? Vamos, es que tiene que ser de calidad jajajaja.
Felicidades por el blog.

Francisco J dijo...

Bueno aqui el ultimo comentario es el amigo que me suministró la historia.

SALUDos