domingo, 11 de octubre de 2009

La Hermandad de El Silencio, siempre peculiar

En agosto de 1888 hubo un hundimiento en la Catedral de Sevilla, desplomándose parte de las naves, viniéndose abajo algunos de los órganos... por eso, la Catedral estuvo cerrada al culto durante muchísimos años, por lo cuál las Cofradías no podían hacer su Estación de Penitencia a la Metropolitana.

La primera Semana Santa tras el desastre, se instaló un "altar" en la fachada que da a la Avenida de la Constitución. Allí las Cofradías recibían una Comisión del Cabildo Catedralicio.


En 1890, para que las Cofradías no tuvieran que dar la vuelta al edificio, la Comisión del Cabildo se situó en la esquina de la Parroquia del Sagrario, para que las que vinieran por la calle Génova, prosiguieran ya por Alemanes, Placentines...

Pues bien, aquí viene la anédocta. A la Hermandad del Silencio parece ser que no terminó de gustarle esta idea y, amparándose en sus Reglas que prescribían que la Estación de Penitencia ha de efectuarse ante el Monumento [en el interior de la Santa Iglesia Catedral] y como eso era imposible de cumplir, cortó por lo sano y durante algunos años, estuvo sin procesionar en la madrugada.



1 comentario:

BITÁCORA SANJUANERA dijo...

Woooo!! Siempre he dicho que si yo fuera de Sevilla mi corazón estaría dividido entre este Nazareno y el de Pasión.
Te cuento otra historia:

Hace unos 15 años, alguien a quién conoces, viajó a Sevilla por cuestión de estudios y fue a sentarse delante de un altar de cultos en el que estaba este impresionante Nazareno escoltado por un grupo de ángeles de los que adornan el paso. Pues bien, esta persona se entretiene en dibujar en una pequeña libreta de apuntes, a uno de aquellos querubines que sostenía un clavel en sus manos, solo que en el dibujo, el clavel fue sustituido por una trompeta... ¿lo cojes?. Pues si, ese ángel está desde hace más de 5 años, tatuado en la espalda de esa persona.......
ea, ¿a que esta historia no la sabias?

SALUDos y besos.