viernes, 26 de marzo de 2010

Ya estamos aquí...

... como todos los años precedentes y todos los que vendrán, esperando, anhelando, soñando esos días de emoción, de pasión, de entrega, de ilusión... nuestra bendita Semana Santa.

El olor a incienso, los cirios y capirotes, el tintineo de las bambalinas, el son de los tambores, el rachear de los costaleros, la solemnidad de los cargadores, la bulla andaluza, las Cofradías en nuestras calles, esos pequeños que se acercan por vez primera a nuestra Semana Mayor, los abuelos que año tras año no faltan a nuestra cita, costaleros, misterios, tronos, pasos, palios, bandas, agrupaciones... da igual como les llamemos, da igual donde estemos, da igual quien o como se acompaña a nuestros Titulares... todo da igual porque es nuestra Semana Santa que inunda nuestras vidas, nos arrastra en su Pasión, nos conmueve en su Dolor y nos reconforta en su Esperanza.

Como Cristianos, nos acerca año tras año, y de la forma más gráfica y estética, al eje central de nuestra fe, Cristo Redentor, celebramos el triunfo de la vida y del perdón, el amor de Nuestro Padre, la entrega del Señor, exaltación de nuestra vida cristiana.

Como Cofrades, disfrutamos del resultado de un trabajo de equipo en el que todos los miembros de la Hermandad son piezas fundamentales para compartir con los demás el significado de nuestra estación de penitencia, el empeño y la ilusión de todo un año sale a la calle para el gozo de todos, renovando nuestro compromiso año tras año.

Como meros espectadores, nos sumergirnos en tradiciones, cultos, músicas, estéticas, usos que nos enrique y conmueven, somos parte involuntaria de ese río en que se convierte nuestra Semana Mayor.

Calle abajo llegan los sones de pasión, los nazarenos, los aromas cofrades, esa Cruz de Guía esperada, ese tramo en el que salimos, bocinas, guiones y estandartes, acólitos, capataces y contraguías, penitentes, la emoción nos embarga, nuestro Cristo, nuestro Nazareno, nuestra Madre Dolorosa, un vía crucis para nuestros sentidos La Oración, La Humillación, La Sentencia, La Cena, El Prendimiento, La Presentación... La Crucifixión y la Resurrección.

Misterios que nos sobrecogen, y como misterios que son envuelven a nuestra Semana Mayor en ese halo indefinible que nos encadena a todos durante estos días, alegría y alborozo... Semana Santa.

Por EntreVarales

1 comentario:

EVA MARÍA dijo...

Ainsssss... cómo huele a incienso por aquí! Ha sido abrir tu blog y bffffhhhh, me ha entrado la tufarada de humo almibarado que desprende tu post... jejeje

Muy bueno, y además parece que no va a llover.

Saludos y besos.